
Trujillo, Valle, Colombia
Foto:ICTJ Colombia © 2008
Trujillo: un espacio de conmemoración en medio del conflicto.
El municipio de Trujillo, Valle, volvió a los titulares de los diarios y a la atención nacional gracias al lanzamiento del informe del Grupo de Memoria Histórica (GMH) de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, el cual apoyó el ICTJ, y que tomó a esta localidad como caso de estudio emblemático para la construcción de memoria en Colombia.
En el informe titulado Trujillo: una tragedia que no cesa, el GMH relata cómo la comunidad fue víctima de una masacre continuada entre 1989 y 1994, con el asesinato de 342 personas, en hechos que continúan impunes. Se trata de un caso que, se podría decir, está más cerca de la verdad y la justicia que muchos otros en el país, y que sin embargo enfrenta dos disyuntivas: la violencia en este municipio no ha cesado, lo que nos obliga pensar en nuevas víctimas cada día, y faltan muchos interrogantes por responder sobre los hechos. Trujillo sin duda enfrenta el desafío de, además de luchar contra el olvido, sacar adelante el parque-monumento como un espacio de conmemoración que ya se empieza a erigir en medio de un conflicto persistente.
Hace más de diez años, con la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el Estado Colombiano(1) se comprometió a reparar a las víctimas de los hechos violentos de Trujillo entre 1989 y 1994. Incluso, el presidente Ernesto Samper Pizano en trasmisión nacional reconoció la responsabilidad del Estado y pidió disculpas a las víctimas del conflicto. Actualmente, el caso sigue moviéndose en la justicia penal con varios sindicados y presuntos responsables, pero sin ninguna condena.
Como parte de la solución amistosa propuesta ante el sistema Interamericano y de su obligación en reparar, el Estado colombiano donó un terreno para la construcción de un parque monumento, que hoy se edifica como un ejercicio de conmemoración de la violencia en el municipio y de construcción de memoria, como complemento a la presentación del caso emblemático por parte del GMH.
En este terreno, las víctimas con sus propios recursos han construido una casa donde se reúnen. Allí estructuraron el plan de lo que desean sea el parque monumento: sus caminos, la media torta, los osarios, el mausoleo del Padre Tiberio Fernández, el oratorio y el mirador. La Asociación de Familiares de Víctimas de Trujillo (Afavit), poco a poco ha empezado a reunir los recursos para llevar a cabo el proyecto que hoy ya tiene forma, tanto que en este espacio se presentó el informe Trujillo: una tragedia que no cesa, el pasado 9 de septiembre.
El parque monumento es un sitio de conmemoración que conjuga tres características que son exclusivas si se compara con otros monumentos de este tipo en el mundo. En primer lugar, la relativa obligatoriedad del Estado para otorgar el terreno (muy común en países que están pasando por transiciones); en segunda medida, su construcción por parte de las víctimas, como en Chile, y finalmente el gran contraste entre la infraestructura del parque y la pobreza del municipio. Este último factor genera cierta resistencia de los habitantes del pueblo hacia el monumento.
Sin embargo, lo que hace único a este memorial es que evidencia el gran reto de los sitios de conmemoración y la búsqueda misma de la verdad en Colombia: ¿Cómo conmemorar con un conflicto vigente? ¿Cómo evitar que los monumentos sean inertes, pasajeros y excluyentes de las víctimas que día a día sigue generando un conflicto que no da tregua? En el caso del parque monumento se trata de las víctimas que fueron reconocidas por la CIDH y por el Estado en y hasta 1994. Lo que resulta sorprendente es que también es el universo de víctimas reconocido por el informe del GMH, elaborado 14 años después. Entonces, ¿qué ocurre con el grupo de víctimas desde 1994 hasta 2008? el parque monumento sigue en construcción, ¿por qué no incluir a las nuevas víctimas? Y más allá del caso en particular, los monumentos construidos en un conflicto que continúa, ¿están condenados a desconocer y olvidar a las víctimas que se generan después de su creación si no se reconoce la naturaleza prolongada del conflicto?
La reconstrucción de la memoria por sí sola no hace mayor cambio. Hay que recordar para prevenir, pero también recordar para detener. Se necesita atacar las causas de la violencia, mediante la creación empleo y la garantía de condiciones mínimas de dignidad a la población. Cuestión que la misma alcaldesa de Trujillo en su discurso en la entrega del informe recalcó: “En nuestro pueblo, sólo en dos lugares se puede conseguir empleo: el hospital y la alcaldía”. Pero además se debe hacer justicia. Se debe condenar a todas las personas (sin importar su cargo, investidura o poder), que por acción u omisión contribuyeron o están contribuyendo a la violencia que el municipio de Trujillo sufre desde hace casi dos décadas. Es necesaria una justicia con nombre propio y sin chivos expiatorios. Sin estos complementos, indudablemente en Colombia el ejercicio de memoria se deberá hacer, sobre todo, para las víctimas futuras.
RECORDEMOS QUÉ PASÓ EN LA COMISIÓN INTER-AMERICANA DE DERECHOS HUMANOS
INFORME ANUAL 1994 |
Dentro de la tramitación del caso 11.007 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), correspondiente a los Sucesos Violentos de Trujillo, se propuso una solución amistosa que fue acogida por los peticionarios durante el 87 período de sesiones de la CIDH, y que se formalizó mediante un Acta de Entendimiento que permitió la creación de una Comisión ad hoc para la investigación de los hechos.
Bajo la veeduría de la CIDH, la aludida Comisión desarrolló sus actividades entre octubre de 1994 y enero de 1995. |
| La CIDH en el curso de su 88 período de sesiones, tomó conocimiento de los progresos logrados por dicha Comisión y del informe, unánimemente adoptado en el que se reconoció la responsabilidad del Estado de Colombia. En virtud de ello resolvió: 1. Valorar y hacer suyas las conclusiones del Informe de acuerdo con los cuales el Estado de Colombia es responsable de los sucesos violentos de Trujillo, 2. Valorar y hacer suyas las recomendaciones formuladas en el Informe sobre los sucesos acaecidos en Trujillo; 3. Continuar conociendo del caso y de la implementación de las recomendaciones del Informe, tal como lo solicita el propio Informe en su recomendación especial; y, 4. Escuchar a las partes en el próximo período de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos --a realizarse en septiembre de este año-- sobre el estado de implementación de las recomendaciones del Informe Final por parte del Estado de Colombia. |
| La Comisión tomó también debida nota, con satisfacción, que el Presiente de la República de Colombia Ernesto Samper al recibir el texto del indicado documento, expresó, entre otras cosas lo siguiente: "Desde la iniciación de mi Gobierno tomé la decisión, de común acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, de constituir esta Comisión Investigadora de los hechos de Trujillo que hoy nos presenta sus análisis y recomendaciones"; que el episodio de Trujillo constituye una de las "páginas negras de la larga pesadilla de violencia y dolor que nos acompaña desde hace muchos años" ; que "quienes han seguido de cerca las escenas relacionadas con el Caso Trujillo seguramente coincidirán en la sensación de escalofrío y terror que ellas producen"; "Somos y queremos un país distinto al que aparece en estas visiones apocalípticas de angustia sobre los hechos de Trujillo".."Un país donde tengamos la capacidad de sentirnos avergonzados, como simples seres humanos, de hechos de tan delirante y ofensiva violencia"; que "La Complicidad con la actitud de unas pocas personas sería un acto de deslealtad con la defensa de la honestidad de todos los demás"; que su Gobierno recibe el informe "con un firme propósito de la enmienda: el de que, ojalá nunca jamás, esta historia, la triste historia de Trujillo, se repita". |
| El doctor Samper dijo además : "Acepto, como Presidente de Colombia, la responsabilidad que corresponde al Estado colombiano por la acción u omisión de servidores públicos en la ocurrencia de los hechos violentos de Trujillo sucedidos entre los años de 1988 y 1990"; "Tomaremos todas las acciones necesarias para que se honren las recomendaciones contenidas en el Informe de Trujillo"; "Acepto, como Presidente de Colombia y en defensa del Derecho Internacional Humanitario, la responsabilidad que corresponda por las infracciones graves cometidas por servidores del Estado en desarrollo de estos mismo acontecimientos"; Acepto como Presidente de Colombia la responsabilidad pecuniaria derivada de estas graves acciones u omisiones del Estado y me comprometo a llevar a consideración del Congreso de la República una ley que faculte al Gobierno Nacional para cubrir estas indemnizaciones, liquidadas de conformidad con las respectivas autoridades nacionales e internacionales"; "El Gobierno Nacional desarrollará, en memoria de los desaparecidos, una acción social amplia en la zona de Trujillo y levantará un monumento en la memoria de ellos y de todas las víctimas de la violencia tal y como lo propone, en sus recomendaciones, el Informe de la Comisión que hoy he recibido"; "De igual manera, el Gobierno colaborará activamente con la Fiscalía General de la Nación, la Procuraduría General y la Defensoría del Pueblo para culminar satisfactoriamente todas las investigaciones del Caso Trujillo"; "Espero que la actitud que hoy asumimos sirva de ejemplo para todos los servidores públicos de Colombia sobre el compromiso indeclinable de mi Gobierno de respetar y hacer respetar los derechos humanos"; "Espero que sirva también para que los colombianos que han tomado equivocadamente el camino de la confrontación tomen conciencia sobre el daño que nos estamos haciendo con esta violencia fratricida"; "Espero también que estimule a las Organizaciones defensoras de derechos humanos a reflejar en sus informes estos pasos y avances positivos, liberándose algunas de ellas del efecto desacreditante de sus presentaciones tremendistas"; "Espero finalmente que nuestros hijos algún día nos perdonen, cuando estén respirando el aire puro de la paz, el haber sentido tanto odio cuando teníamos tanto derecho a la esperanza". |
Fuente: Organización de Estados Americanos,
CIDH - Informe Anual de 1994, OEA/SER.L/V/II.88, doc. 9
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(1)Proceso de solución amistosa 11007
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