
Parque de la Memoria. En el mural están todos los nombres de las víctimas de la dictadura.
Foto: Louis Bickford, ICTJ © 2008
Esma, un lugar de la memoria argentina
Más de 5.000 personas fueron secuestradas, retenidas y torturadas en sus instalaciones. La Escuela Superior de Mecánica de la Armada (Esma) fue un testigo silencioso de los horrores de la dictadura militar argentina entre 1976 y 1983, pero hoy es un lugar de la memoria. De centro de tortura y ejecución, la Esma paso a paso se está convirtiendo en un museo que cuenta al mundo los horrores de la llamada Guerra Sucia, que dejo más de 9.000 víctimas en Argentina.
A través del decreto del año 1924, el Concejo Deliberante de Buenos Aires cedió el predio del edificio de la Esma al Ministerio de Marina para ser un centro de instrucción militar. También se establecía que cualquiera que fuera el futuro de este lugar debería regresar a la ciudad. Se construyeron varios edificios: La Escuela de Mecánica, la Escuela de Guerra Naval y el Casino de Oficiales.
Durante la última dictadura militar argentina funcionó en la ESMA un centro clandestino de detención por donde pasaron cerca de 5.000 personas. El Casino de Oficiales, utilizado por el Grupo de Tareas 3.3.2, fue el corazón de las torturas a los secuestrados.
Este edificio está formado por tres plantas. Allí los detenidos eran alojados en un sector del tercer piso llamado “capucha”, en “capuchita” y en el sótano. En este último lugar esperaban a los detenidos antes de ser “trasladados”. En el tercer piso también estaba, “La pecera”, donde aparte de estar formado por pequeñas oficinas, la biblioteca y el archivo, se encontraba “El pañol”, lugar destinado a guardar los objetos encontrados en los saqueos a los hogares de los secuestrados.
En el sótano, en el tercer piso y en “capuchita” los miembros de la Marina realizaban los interrogatorios y las torturas. Una vez finalizada la dictadura militar, en 1983, el edificio volvió a sus tareas de instrucción militar.

ESMEA, Argentina
Foto:Louis Bickford, ICTJ © 2008
En 1984 se realizó una inspección del lugar a cargo de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep). Con la ayuda de testimonios de sobrevivientes se reconoció que este sitio había servido para la desaparición de muchas personas. Según el informe Nunca Más: “La Esma no sólo era un centro clandestino de detención donde se aplicaban tormentos, sino que funcionaba como el eje operativo de una compleja organización que incluso, posiblemente pretendió ocultar con el exterminio de sus víctimas los delitos que cometía.”
A través de la ley No.961 que hace parte de la legislatura de Buenos Aires de diciembre de 2002 se crea el Instituto para la Memoria destinado “al resguardo y la transmisión de la memoria e historia de los hechos ocurridos durante el terrorismo de Estado de los años 70 e inicios de los 80 hasta la recuperación del estado de derecho, así como los antecedentes, etapas posteriores y consecuencias” (artículo 2).
El Museo de la Esma estará terminado para el año 2010. Este lugar recordará a las víctimas de la dictadura militar en Argentina, y será un espacio donde no sólo los familiares, amigos, sobrevivientes y ciudadanos podrán conmemorar y honrar a las víctimas sino también las futuras generaciones de Argentina, con el único fin de construir memoria para no olvidar y no repetir. |