
Foto: Comisión de la Verdad y Reconciliación del Perú
El Derecho a la Verdad, un tema hemisférico
El reconocimiento explícito del derecho a la verdad que asiste a las víctimas de graves violaciones de derechos humanos y a la sociedad en general, es una clara tendencia internacional.
Cortes constitucionales de distintos países, así como resoluciones del sistema de Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos (OEA) reconocen el derecho a la verdad, y las comisiones establecidas en todo el continente, de Chile a Canadá, son un claro indicador de la amplia demanda social existente. Pero ¿qué tan cerca estamos de la concepción de la verdad como un derecho hemisférico que apliquen en la práctica todos los estados?
La respuesta a este interrogante es que aunque lentos, hay esfuerzos para avanzar en esta materia incluyendo cooperación entre los estados y la creación de mecanismos de búsqueda de la verdad como parte de los pasos necesarios para solucionar conflictos y superar las consecuencias de violaciones graves a los derechos humanos.
Un ejemplo es la última resolución sobre el derecho a la verdad aprobada por la Organización de los Estados Americanos (OEA) en la Asamblea General llevada a cabo los pasados 1, 2 y 3 de junio en Medellín (Colombia). En el desarrollo de este encuentro hemisférico, el informativo del ICTJ habló con Santiago Cantón, secretario Ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA para profundizar en este tema.
“Hay varias comisiones de la verdad en la actualidad, en Ecuador y Canadá por ejemplo, lo que indica una cierta maduración por parte de la región al reconocer este tema y buscar mecanismos para lograr avanzar en el cumplimiento de este derecho. Sería ideal tener algún tipo de coordinación regional para avanzar aún más, hoy en día no hay, pero esta resolución es sin duda un punto de partida importante para avanzar en este tema y convertirlo en una preocupación hemisférica”, aseguró Cantón.
La resolución aprobada reconoce la importancia de respetar y garantizar el derecho a la verdad para fortalecer la lucha contra la impunidad y promover y proteger los derechos humanos, acoge la creación en varios estados hemisféricos de mecanismos judiciales específicos o de comisiones de la verdad, y alienta a los otros países para que estudien la posibilidad de su creación.
Además, la resolución plantea mecanismos de cooperación y asistencia entre los estados miembros de la OEA y la elaboración de un informe por parte de la Comisión Interamericana (CIDH) para ser presentado al Consejo Permanente en el segundo semestre de este año, con recomendaciones para que en la práctica, los gobiernos garanticen el derecho a la verdad. Este informe de la CIDH se discutirá en el primer semestre de 2009 en una sesión especial donde también se intercambiarán experiencias nacionales. El ICTJ ha expresado a la Comisión su disposición por contribuir a la elaboración del informe, facilitando su experiencia internacional en la construcción de un estudio comparado que muestre las experiencias del continente en el tema.
Asignatura pendiente
Desde 1985, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos comenzó a publicar informes relacionados con el derecho a la verdad, lo que sin duda ha contribuido al desarrollo de la práctica y la jurisprudencia en el hemisferio. La Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos han enfatizado la incompatibilidad existente entre las leyes de amnistía con los principios generales de la Convención Americana y el derecho que tienen los familiares de las víctimas a saber qué pasó.
“En este sentido hay un avance lento pero consistente por parte de la OEA en reconocer ese derecho y más ahora con esta resolución que pide a la Comisión hacer un informe específico sobre el derecho a la verdad”, agregó Cantón.
Para el Secretario Ejecutivo de la Comisión, si bien algunos países como Argentina o Chile muestran que se puede avanzar para garantizar el acceso a la verdad; es importante que otros estados, por ejemplo El Salvador, avancen más concretamente en este camino como un paso importante en la solución de los conflictos, en la superación de las violaciones del pasado y en el retorno y consolidación de la democracia.
“Es una asignatura pendiente en varios países de la región que no se debe ni se puede olvidar. Algunos estados han avanzado con medidas muy concretas como Argentina, otros a medias pues todavía hay leyes de amnistía, como Chile; otros más lentamente como Uruguay, y otros gobiernos, como es el caso de El Salvador, tienen una política clara de no hablar de este tema”.
La verdad y la realidad política
En América, cada país partiendo de sus realidades políticas ha aplicado distintos enfoques en la búsqueda de la verdad. La mayoría de los estados han acudido al establecimiento de mecanismos ad hoc, como comisiones de la verdad, cada una con un mandato específico y con herramientas y perspectivas particulares. “Como el tema de la verdad tiene un contexto más político va a variar de acuerdo a la realidad de cada país”, dice Cantón.
Si los contextos políticos son importantes, ¿quiere esto decir que la verdad tiene un momento histórico determinado? ¿Están preparados los países aún en conflicto para asumir el establecimiento de una comisión de la verdad? Esta pregunta no puede responderse con argumentos técnicos, sino con buen juicio y sentido de la oportunidad.
En Argentina la Conadep fue inmediata a la transición política dictadura- democracia, lo mismo sucedió en Chile, Brasil y Centroamérica; en Perú la CVR se creó tras la captura de los jefes de Sendero Luminoso y la salida del poder de Alberto Fujimori. Sin embargo, la comisión creada en Canadá analizó las políticas de asimilación forzada de la población indígena que empezó en 1870 y duró un poco más de un siglo, y la Comisión de la verdad sobre los hechos del Palacio de Justicia en Colombia, avanza en sus investigaciones para la presentación de un informe final sobre lo que se ha denominado el holocausto del Palacio de Justicia que tuvo lugar hace cerca de 23 años, el 6 y 7 de noviembre de 1985.
Desde la mirada de Cantón, la búsqueda de la verdad debe hacerse cuanto antes, pero también en la medida en que las condiciones políticas lo permiten. “Sin embargo, aunque todas las expresiones nos indican que no se puede hacer en pleno momento del conflicto, hay que tener en cuenta el punto de vista de las víctimas que necesitan saber la verdad. Por esto, en cuanto antes se pueda saber la verdad, mucho mejor y el Estado debe brindar la protección a todas las personas y el apoyo a procesos de esta naturaleza”, aseguró.
Lo cierto es que, al parecer, en la región se vive un momento político oportuno para el desarrollo de mecanismos que contribuyan a la búsqueda de verdad y al establecimiento de este derecho como un asunto hemisférico y respetado por los estados. La reciente resolución expedida por la OEA es un paso pero es necesaria sin duda la colaboración política y la coordinación entre los distintos países para lograr que el derecho a la verdad pase de ser un buen concepto en la teoría y se aplique con más firmeza en la práctica. |